Como limpiar las perlas

¿Como Limpiar las perlas?

Si tienes perlas, naturales o cultivadas, que han perdido su brillo o color original, este post es para ti. Vamos a darte algunos consejos para el cuidado, limpieza y conservación de tus perlas.

Es normal que te de miedo echarlas a perder porque las perlas son objetos sumamente delicados. Las perlas se componen de Nácar, que es una sustancia dura, de color irisado, que se forma en el interior de los moluscos. Y produce brillos y tonos de distintos colores cuando se refleja la luz; está compuesta de carbonato cálcico, materia orgánica y agua.

Las joyas con perlas tradicionalemente, siempre se han asociado con la eternidad y la elegancia. En muchas ocasiones por asimilarlas a las gemas de origen inorgánico, considerablemente más estables y perdurables.

Pero las perlas tienen una duración limitada, requieren de cuidados que te vamos a educar a efectuar a fin de que muestren todo el potencial de sus encantos el mayor tiempo posible.

LIMPIAR TUS PERLAS NO ES UN CAPRICHO

El hecho de que las perlas tengan un origen orgánico, hace que tengan una vida limitada, y se terminen descomponiendo. Algunos expertos apuntan a unos 200 años, aunque se conocen piezas que tienen varios siglos de antigüedad.

Si no sigues una serie de indicaciones, tus perlas cultivadas o bien naturales, de agua salada o bien de río, pueden deteriorarse hasta perder su brillo natural, adquiriendo tonalidades mate, oscuras, amarillentas…

Si el deterioro persiste se formarán fisuras en las capas externas del nácar que la forman que pueden terminar en fisuras y en la pérdida de fragmentos de esas capas que la envuelven.

Para preservar tus perlas en las mejores condiciones vas a necesitar de cuidados especiales y periódicas acciones de limpieza y mantenimiento.

Si bien pueda parecer lo opuesto, lo mejor de todo es que luzcas tus perlas a menudo. Como producto natural no les daña la humedad, el calor ni la suavidad de su piel. Es más, ponérserlas habitualmente, realizando un correcto mantenimiento, puede exender considerablemente su vida.

Te contaremos unos cuanto consejos para que tus perlas duren una eternidad. Aplica el los pies en el suelo y no expongas. Si albergas dudas sobre cualquier cosa que te vamos a comentar ahora, recurre a un joyero profesional.

Pulsera perfecta para el día de la madre
Pulsera con cierre de plata de Ley y perlas naturales

CORRECTA HIDRATACIÓN

Uno de los principales peligros para tus perlas es que éstas se acaben secando. Su procedencia orgánica y el hábitat líquido donde se originaron, hacen que precisen de una cierta hidratación.

Para esto se hace extremadamente importante que controles la temperatura de conservación de tus perlas: ha de ser moderada y constante con lo que tienes que evitar que se vean expuestas a fuentes de calor.

El frío tampoco las sienta demasiado bien. Lo peor, las oscilaciones térmicas pronunciadas.

Como veremos más adelante, nunca se deben guardar en ambientes estancos, por servirnos de un ejemplo, en bolsas de plástico herméticas: las perlas “respiran”, necesitan de aportes de aire nuevo que tenga un cierto grado de humedad.

Si deben ser guardadas en una caja fuerte se aconseja que se introduzca en ella un cuenquecito con agua para asegurar una correcta hidratación.

Independientemente de que nos las utilices, es muy reconmendable pasar un trapo humectado sobre ellas.

Recuerda que la perla procede de un entorno acuático, en lo posible debes establecer condiciones de humedad para que no se sientan fuera de su elemento.

EVITA EL CONTACTO DE TUS PERLAS CON SUSTANCIAS EXTRAÑAS

Cada vez que emplees tus perlas debes adquirir la costumbre de limpiarlas con un harapo suave (una bayeta para gafas, un harapo de joyero…) sutilmente humectado con agua mineral o bien desionizada.

El frágil equilibrio químico de las perlas puede verse afectado por cualquier producto químico presente en la piel o bien adquirido accidentalmente (comida, productos de limpieza, perfumes, etcétera).

En el caso de mancharse debes emplear jabón neutro aplicándolo con toda la suavidad que puedas con tus manos. No debes emplear jamás cepillos, esponjas de plástico, estropajos, etcétera las perlas se rayan con suma sencillez.

Solo en casos excepcionales te invitamos a emplear un cepillo de cerdas finísimas. Algunas personas aconsejan aplicar un poco de alcohol con un disco de algodón.

Ante la duda, no expongas jamás y recurre a un especialista.

Collar de perlas
RECOMENDACIONES FRENTE A LAS SUSTANCIAS EXTRAÑAS

Evita siempre y en toda circunstancia productos de limpieza con amoníaco o bien cloro. Son altamente dañinos para el brillo y lustre de tus perlas. Por lo general, bien sabes, agua y jabón neutro.

Evita la exposición de vinagre, limón o bien otro género de ácidos. El primordial constituyente de las perlas es el carbonato cálcico que es de manera fácil atacado por substancias con un pH ácido.

Evita productos para el cabello (gominas, aerosoles, mascarillas, etcétera, lociones, maquillaje, detergentes…

Si estás tomando medicamentos como antibióticos, no deberías llevar perlas.

Jamás te duches o te bañes en piscinas con tus joyas con perlas. El agua caliente y los productos químicos que hay en estos ámbitos acuáticos pueden dañarlas.

Si debes aplicarte sustancias proyectadas, hazlo sin tus perlas, póntelas después, cuando haya pasado un rato.

Por regla general, debes evitar el contacto de las perlas con substancias químicas y es recomendable, por servirnos de un ejemplo, que apliques los perfumes en tu ropa ya antes que en la piel que estará en contacto con tu joya.

LIMPIEZA DE COLLARES, PULSERAS, COLGANTES, GARGANTILLAS Y ANILLOS

Si deseas mantener el brillo de tus joyas con perlas, puedes aplicarles aceite de oliva cada dos años.

Las joyas con perlas anudadas como gargantillas y pulsera de perlas se pueden tratar una vez al año.

Las joyas con perlas sin anudar: colgantes y anillos, pueden lavarse una vez por mes con agua templada y jabón neutro.

Cuando vayas a adecentar tus anillos o pendientes con perlas, revisa pausadamente el engarce ya antes de manipular el conjunto. Estas gemas orgánicas suelen estar adheridas con pegamentos singulares. Debes revisar de vez en cuando si se ha degradado. Si encuentras que las perlas están algo sueltas vas a deber recurrir a un joyero para que vuelva a fijarlas convenientemente.

En los collares de perlas, éstas suelen ser enhebradas con hilo de seda. Con el empleo se va deteriorando y siempre y en toda circunstancia existe el peligro de rotura con lo que se recomienda por cautela, mudar ese hilo cada cinco años.

Ten en cuenta que estás tratando con objetos valiosísimos en el plano económico y sentimental.

Si estás realizando las labores de limpieza y mantenimiento de tus joyas con perlas en el baño, no está de más que pongas un tapón o rejilla en el desagüe para no correr riesgos superfluos.

CONSERVACIÓN DE TUS JOYAS CON PERLAS

Es sumamente perjudicial para las perlas si las guardas así como otras joyas que contengan piedras bellas y metales nobles, pues las van a rayar con suma facilidad.

Es muy recomendable envolver separadamente cada joya con perlas en bolsas suaves de tela o terciopelo para evitar raspones.

Como ya te hemos comentado, nunca debes guardarlas dentro de bolsas de plástico herméticas, lo que va a deshidratar su nácar al no dejarle captar la humedad ambiental.

Asimismo te hemos recomendado antes guardar las perlas en cajas de seguridad con cuencos de agua para facilitar una correcta hidratación.

perlas naturales

CONCLUSIONES DE LA LIMPIEZA Y MANTENIMIENTO DE TUS PERLAS

La perla es un objeto delicado que merece todos y cada uno de los mimos que puedas ofrecerle.

Con unos periódicos y adecuados mantenimiento y limpieza puedes lograr que duren en perfectas condiciones mucho tiempo.

Si bien sean objetos finitos su belleza es eterna. Haz que tus perlas luzcan con intensidad.