#Musalove Story nº33 – I Concurso de relatos

Regalos romanticos

Relato nº33: BAJO EL ALFEIZAR DE LOS RECUERDOS

Recuerdo la lluvia de Agosto golpeando nuestras capuchas, el alfeizar bajo el que nos besábamos y no darme cuenta, hasta estar calada hasta los huesos, de que se  me estaba empapando el corazón de amor.

Recuerdo tus ojos mirándome como lo hacían, mi corazón latiendo enamorado y las ganas de recorrer el mundo y descubrirlo de tu mano,  máxime cuando el destino pretendió poner asfalto, gasolina y muchos kilómetros entre un amor que recién estrenábamos.

Recuerdo cuando me decías que nos iría bien, en todos los proyectos en los que nos embarcáramos. Así que guiada por tu orientación y un mapa, cuando los GPS estaban en bragas, recorrimos Europa y un pelín de África. Ya tuvimos tiempo de conocer buena parte después.

Sonaba tan inverosímil entonces, eso de que funcionara nuestro binomio, como atrevido me resulta ahora con la perspectiva del tiempo. ¡Pudo tantas veces fracasar!

Recuerdo el ultimátum en aquel restaurante con olor a sardinas y a mar, donde servían un viña del Hoja del que pedimos más de una botella. Las dependencias irregulares de la casita anexa que también era comedor, por si llovía y no se podía disfrutar de la velada bajo las estrellas, de las escaleras en dirección al tocador, donde debí refrescarme las mejillas cuando me pediste por centésima vez que me casara contigo. El vértigo al tener una fecha cara vista y hacer formal lo que probablemente lo era desde que nos besamos a escondidas, azotados por aquella tormenta en esa noche de verano.

Recuerdo los farolillos sobre nuestras cabezas, la música tipo bossa nova y el encanto decadente y auténtico que emanaba ese lugar, hoy vivo solo en nuestra memoria. Quizás nosotros, los de entonces, más puros y menos viciados por los años y el desgaste, vivan solo en nuestros recuerdos.

Ay, recuerdo, la carta que te envié días antes de nuestra boda. El no sentir nervios camino del altar, porque me disponía, decidida, a recorrer la vida cogida de tu mano.

Recuerdo cuando me enamoré de ti por segunda vez, en el momento en que depositaste a nuestra primera hija en mis brazos y le dijiste  ¿Quieres ir con tu mamá?

Recuerdo anhelar haberlo hecho una tercera, con nuestro segundo vástago, pero quizás el equipaje de una década de amor pesaba demasiado como para batir alas de mariposa, o simplemente que ya no nos queríamos tanto o que todo nuestro amor lo hemos volcado en nuestros pequeños soles dorados.

Patrocinador: Musaventura shop | Musaventura Blog

Summary
Article Name
BAJO EL ALFEIZAR DE LOS RECUERDOS
Description
El vértigo al tener una fecha cara vista y hacer formal lo que probablemente lo era desde que nos besamos a escondidas, azotados por aquella tormenta en esa noche de verano.
Author
Publisher Name
Musaventura
Publisher Logo